Finalmente, con la expedición dirigida por los nobles normandos Jean de Bethencourt y Gadifer de La Salle, saliendo en 1402 del
puerto de La Rochelle y arribando a las
playas del Papagayo, en
Yaiza, el 7 de julio de ese mismo año. En 1404, por una Bula Papal de Benedicto XIII, se declara al asentamiento normando como ciudad de
San Marcial del Rubicón y a su
iglesia como
Catedral y sede religiosa de
Canarias (Obispado Rubicense).