Playa Quemada, uno de los tantos
rincones secretos de
Lanzarote, es un pequeño
pueblo de pescadores cuya apariencia permanece inmutada a pesar de la modernidad a su alrededor, asemejándose a una
fotografía en blanco y negro de la apariencia originaria y natural de la isla ante la llegada masiva del turismo. La palabra «Quemado» describe a la perfección el
paisaje seco y desolado y las
playas cubiertas de guijarros negros como el carbón, las cuales esperan ser descubiertas por ustedes.