Existen documentos históricos que cuentan los procesos eruptivos que dieron lugar al actual territorio del
Parque Nacional de Timanfaya. El más conocido es el manuscrito del cura Párroco de
Yaiza, Don Andrés Lorenzo Curbelo, que relata los acontecimientos de las erupciones ocurridas entre los años 1730 y 1736, que modificaron por completo la anterior morfología de la isla.