Pedro García de Herrera, fue desheredado, pero consiguió una pensión vitalicia de 50.000 maravedís, aunque tendría que renunciar, a cambio, de cualquier pleito por la posesión del señorío Fernán Peraza, heredó el Señorío de
La Gomera y
El Hierro, contrajo matrimonio con Beatriz de Bobadilla Sancho de Herrera, que heredó cinco dozavas partes del señorío de
Lanzarote y
Fuerteventura, pero detentaría la jurisdicción de Lanzarote, nominándose Señor de Lanzarote.