Tampoco se puede pasar por alto una jornada playera donde descubrir la energía del Atlántico y disfrutar de la calma de sus
playas. Y, por último, es obligado el maridaje de los
paisajes y las visitas urbanas con la gastronomía. En esta histórica villa encontrarás un amplio abanico de
restaurantes para degustar lo mejor que brinda el
mar y la tierra.