Si tenemos en cuenta que en tiempos de don Agustín de Herrera y Rojas en el siglo XVI, la Vega de
Tahiche junto con parte de la Dehesa de Ye y el Cortijo de lguadén le fue entregado a Locas Gutiérrez Perdomo por una pella o
piedra de ámbar, es muy posible que por aquí se estableciera la
familia Perdomo. Unos años más tarde la Vega de Tahiche pasó a Catalina de Mendoza. Sobre 1732 eran unos 84 los vecinos que tenía la aldea de Tahiche.