Un vecino de la isla llamado Lucas Gutiérrez, pariente en quinto o sexto grado del rey indígena Guadarfía, había encontrado en el lugar hoy conocido como Roque Llama, en la Costa de
Tías; el Marqués que era muy aficionado a la misma búsqueda poseía en su
palacio de
Teguise una gran colección, así que pretendió
comprar a un precio irrisorio la pella de Ámbar de Gutiérrez, éste recurrió a las más altas magistraturas del reino, que fallaron a su favor, por lo que el Marqués le ofreció a cambio de la pella La Vega de
Tahíche, parte de la Dehesa de Ye y el cortijo de Iguaden.