Altamente cotizado en el
mercado londinense. Inglaterra era el principal comprador de la cosecha
lanzaroteña, con una producción anual de 1.400 toneladas, y con un precio, que llegó a alcanzar las 33 libras esterlinas por tonelada en el mercado londinense. Un comerciante lanzaroteño, envió muestras de la planta de la barrilla cultivada aquí, para su análisis por un químico inglés llamado Benjamín Jennings; que quedó impresionado, por la alta calidad del producto conejero.