El
puerto de Papagayo se convirtió desde el siglo XV, en uno de los más transitados de
Lanzarote. A principios del siglo XX fue punto de llegada y salida de los comerciantes que compraban y vendían
ganado entre
Fuerteventura y Lanzarote y no querían pagar el pasaje de ferry. La belleza natural de
Playa Papagayo no pasa desapercibida.