Situada en una hondonada, a la que se accede –en pocos minutos– por un pequeño
sendero, está resguardada del viento y en un entorno casi salvaje. A pesar de su situación, en el
Monumento Natural de Los Ajaches, hay un pequeño chiringuito al borde de la loma donde se puede
comprar bebida o
comer; es recomendable disfrutarlo al
atardecer. Conviene saber que el acceso a la zona para vehículos motorizados es de pago y que cuenta con
parking y zona de acampada cercana.