En forma de
bahía o concha (como prefieren calificarla algunos residentes), Papagayo seduce por sus
aguas transparentes de
color esmeralda que permanecen todo el día inmóviles como si de una
piscina se tratase. Ideal para iniciarse en el snorkel y disfrutar de la riqueza de sus fondos o dejar que los niños chapoteen sin preocupaciones.