Mirando hacia abajo en el Museo Lagomar, NAZARET

Está convertida en una atracción turística de gestión privada. Vivir en ella sería muy complicado, demasiadas subidas y bajadas y las escaleras muy estrechas. El espacio que hoy se visita nació en los años noventa como casa familiar, concebida por la arquitecta Beatriz Van Hoff junto a Dominik von Boettinger, e integrada cuidadosamente en una antigua cantera volcánica. Su diseño sigue la forma natural de la roca y se desarrolla a través de pasadizos, terrazas, miradores y estancias excavadas en el paisaje. Con el tiempo, lo que comenzó como un hogar se convirtió en una obra colectiva, transformada por artesanos, colaboradores y creadores locales.
(9 de Octubre de 2025)