Lagomar es, por tanto, un conjunto único cuya
arquitectura queda absolutamente condicionada por el capricho de la
naturaleza, ya que los actuales
túneles, recovecos y
terrazas fueron originados en su momento por el avance de la lava en plena erupción volcánica. En este sentido, la creatividad del humano constituye tan solo un ingrediente más en una obra esculpida por la naturaleza.