El recorrido por la
casa nos lleva a descubrir diferentes estancias que se disfrazan de acogedoras
cuevas para albergar la cocina, los dormitorios y el
salón. En el centro del
jardín, un hermoso
lago central rodeado por
palmeras y envuelto por una frondosa vegetación, lo inunda todo. Actualmente la Casa de Omar Sharif es mucho más que un
museo repleto de historias, ya que se encuentra llena de vida además de contar con una de las
cafeterías más bonitas de
Lanzarote.