La
casa se extiende a lo largo de una antigua cantera de extracción de
roca volcánica y está formada por
cuevas,
túneles y
terrazas en las que cada
rincón está cuidado al detalle. Sus vigas de madera fueron aprovechadas entre los restos de naufragios que llegaron a las costas de
Lanzarote y gran parte de los ingredientes constructivos son elementos naturales que incluyen la propia lava de la isla.