El proyecto arquitectónico de Lagomar proviene de un encargo realizado por el británico Sam Benady, quien deseaba construir su vivienda en este insólito paraje. Así pues, Benady confiaría la concepción del
edificio al artista más famoso de
Lanzarote, César Manrique, aunque buena parte de la ejecución final corrió a cargo de Jesús Soto.