Como
homenaje, la propiedad pasó a llamarse LagOmar. A pesar de haber pasado por diferentes propietarios, el nombre se mantiene hasta la actualidad. Lo que sí ha cambiado con el tiempo ha sido su tamaño. Cuando los arquitectos Beatriz van Hoff y Dominik von Boettinger, la adquirieron decidieron ampliar las estancias. Siempre bajo el asesoramiento de artistas locales para no alterar la belleza natural de esta
Casa-
Museo.