El conjunto está guardado por el majestuoso
Monumento a la Fecundidad, una
escultura de quince metros de altura creada por Manrique a partir de antiguos tanques de
agua de
barcos y objetos de hierro y hormigón ensamblados, magnífico
reflejo del
arte de vanguardia, convertido ya en uno de los símbolos iconográficos de la isla.