El
Monumento al Campesino es el reconocimiento público de César Manrique al esfuerzo de los hombres y mujeres del
campo lanzaroteño que se enfrentaron a las condiciones más adversas para dar vida al territorio. Los vinos y productos gastronómicos de Lanzarote son hoy reconocidos internacionalmente gracias a un esfuerzo que Manrique quiso plasmar en su
homenaje.