En las construcciones arquitectónicas aledañas se sigue el modelo de la vivienda popular
lanzaroteña que tanto había interesado a Manrique, pero no se reproduce un ejemplo concreto, sino que se combinan diversos elementos característicos:
balcón,
chimenea, cubiertas a cuatro
aguas,
puertas,
ventanas, mobiliario…, siempre con el
color blanco para los muros y el verde para la madera.