Al observar la construcción con detalle, los cubos toman forma para convertirse en un campesino
lanzaroteño que viaja a lomos de un animal de carga. Al encontrarse en el centro de la isla, resulta imposible no encontrarse de frente con el
Monumento al Campesino mientras se recorre Lanzarote. Si tenéis la posibilidad de elegir, es recomendable hacer la visita por la mañana, ya que es cuando encontraréis mayor movimiento en los talleres artesanos.