emés es un
pueblo de rancias
tradiciones supersticiosas como las pastoriles del Vallito Negro, en las que se mezclan recuerdos de Maciot y de las sibilas majoreras Tibiabín y Tamonante. Y Arozarena en «Mararía» se hace eco de la creencia marinera de que las almas de los ahogados en el
mar vienen de
noche a la
bahía de
Ávila a visitar a sus parientes.