Esas grandes
torres de hormigón que sobresalen del
agua son los restos del antiguo Pescante de
Hermigua. Tienen una
historia fascinante: Ingeniería de principios del siglo XX: Se construyeron hacia 1907 para facilitar la exportación de plátanos y tomates, ya que en esa época
La Gomera no tenía
carreteras modernas ni un
puerto principal. Su función: Servían para cargar y descargar mercancías (y personas) directamente desde los
acantilados a los
barcos que fondeaban cerca, usando grúas y cables. Símbolo histórico: Aunque hoy están en desuso, se han convertido en un símbolo del pasado industrial y del esfuerzo de los gomeros por comunicarse con el exterior.
Playa de
Santa Catalina: Es la playa de arena negra y callaos que ves al pie de los acantilados. Es muy apreciada por surfistas debido a su fuerte oleaje.