La imagen captura perfectamente su ubicación única: el casco urbano aparece "encajonado" en una impresionante depresión natural semicircular, rodeado por enormes riscos de
roca rojiza que se elevan cientos de metros. En la parte inferior, destaca un
campo de
fútbol que contrasta con el racimo de
casas de
colores y techos rojizos del
pueblo. Patrimonio: Su casco histórico es uno de los mejores conservados de las Islas
Canarias, con
calles empedradas y
arquitectura tradicional. Vistas: En días despejados, desde este punto (y especialmente desde el famoso
Mirador de Abrante que está justo encima de esos riscos) se puede ver perfectamente el Teide en la vecina isla de
Tenerife. Entorno: Está rodeado de
terrazas agrícolas y se encuentra muy cerca del
Parque Nacional de Garajonay, famoso por sus bosques de laurisilva.