Contestando a su atento
mensaje le diré que estoy dispuesto a proporcionarle todas las alegrias que estén en mi mano ofrecerle, porque no me
cuadra mezclar su nombre con llanto, su cara con dolor, sus ojos con miedo, ni todas usted, querida mia, con pena y pesadumbre.
Espero que mi compañia siga siendo un placer para usted durante largos años, esté segura, que mis pensamientos iran donde usted vaya porque es donde quieren ir.
Soy de la misma opinión que usted y creo que cada vez esta más cerca
... (ver texto completo)