En alzado, destaca el sistema de pilastras con
capiteles compuestos y el cornisamento de amplio vuelo con modillones. Los muros están revestidos de estuco blanco, contrastando con los zócalos de las pilastras de mármol gris y las pinturas al fresco realizadas (finales del siglo XVIIl - principios del siglo XIX) por fray Manuel Bayeu, de la
cúpula y
bóveda que aluden, respectivamente, a
Cristo triunfante acompañado de representaciones bíblicas y de a las siete virtudes, y a repertorios marianos.