Con la donación real (1399) hecha a los cartujos se inició la transformación del
palacio en
monasterio, prolongándose las obras en distintas etapas hasta el siglo XVII. La
iglesia se edificó (1434-1475) sobre el emplazamiento de la cocina palaciega y, años más tarde (1505-1626), se terminaron los trabajos del
claustro mayor, situado alrededor del
cementerio que ocupaba la antigua
plaza del palacio. A éste le seguiría un segundo claustro (1670), llamado de
Santa María.