Todo ello fue modificado profundamente con la construcción de una nueva cartuja durante el siglo XVIII cuando se construyeron las nuevas celdas, la sala capitular y, sobre todo la
iglesia. La actual Cartuja es
fruto de las obras de ampliación del siglo XVIII en las que se construyó una nueva iglesia y un nuevo
monasterio junto al reconvertido
palacio, y de los cambios producidos por la desamortización de Mendizábal en 1837.