Un patio interior de la Cartuja, VALLDEMOSSA

Transcurridos unos años, la Cartuja pasa a manos privadas, exceptuando la iglesia, la sacristía, la farmacia y la sala capitular, que pasaron a ser propiedad del obispado. Nace entonces la Cartuja residencial. Años después, con la llegada del turismo, el conjunto de la Cartuja pasa a ser un museo explotado por una sociedad civil de propietarios.
(22 de Mayo de 2025)