El origen del conjunto se remonta al tiempo del rey Jaime II de
Mallorca, quien escogió este excepcional lugar de la
sierra de Tramontana, situado a más de 400 metros de altura, para edificar un
palacio para su hijo Sancho, conocido como el "Palacio del rey Sancho". En el año 1399 Martín el Humano cedió todas las posesiones reales de Valldemosa a los monjes cartujos.