La
historia de
Valldemossa,
Mallorca, se remonta a la época árabe ("
Valle de Mussa"), destacando por la Real Cartuja, un antiguo
palacio real convertido en
monasterio que acogió a Frédéric Chopin y George Sand en 1838, inspirando obras maestras. Es famosa por
Santa Catalina Tomás, la única santa de la isla, y ha sido
refugio de artistas como el Archiduque Luis Salvador. Su encanto reside en sus
calles de
piedra,
casas decoradas y legado cultural.