La agradable y constante temperatura que hay en su interior, que está en torno a los 20ºC, hizo que la
cueva se convirtiera en el nuevo hogar del animal, al que además mucho gustaba esa humedad incesante; aunque honestamente creo que lo que lo enamoró de verdad fueron las
aguas color turquesa de sus 6 estanques, que transmiten una sensación de verdadero paraíso.