Todo el conjunto está compuesto de 4 cavidades intercomunicadas: Los Franceses, Luis Salvador, Blanca y Negra, situadas a una profundidad de 25 metros y compuestas de formaciones procedentes del Mioceno superior. Según dicen, antiguamente en las
Cuevas del Drach habitaba un
dragón (una especie de serpiente
gigante con alas pequeñas) que guardaba un tesoro de valor incalculable, lo que le hacía enfurecerse y enfrentarse con todo aquel que intentase adentrarse en ellas en busca de este, pero ¿alguien sabe de qué tesoro se trata? Si pensamos fríamente, no hay un único y exclusivo tesoro porque estas cuevas tienen más de una reliquia.