Mallorca goza de tener una característica
naturaleza subterránea que atrae a un montón de turistas de todas partes del mundo. Nada más y nada menos que 5
grutas forman parte del rico subsuelo mallorquín, aunque las más visitadas de toda la isla son las famosas
Cuevas del Drach, una fantasía geológica a ojos de cualquiera.