El interior de las
Cuevas del Drach tiene un microclima especial. En el interior de la
gruta la temperatura se mantiene constante todo el año, con una temperatura media de 18-20 grados. Y el
agua es parcialmente salada, puesto que las cuevas se conectan con el
mar. De hecho, el nivel de estas
aguas varía en función de las condiciones marítimas y, por lo tanto, de la Luna.