También el célebre escritor Julio Verne, conocido por su novela “Viaje al centro de la tierra”, se adentró en sus
grutas. Las describió como las
cuevas más bonitas del mundo. Probablemente, quedó hipnotizado con sus estalactitas y estalagmitas, un espectáculo de
colores y formas que transporta a sus visitantes a un mundo de fantasía.