Muros y fragmentos de
cerámica han dejado constancia de que las
cuevas fueron habitadas desde la prehistoria, aunque la primera noticia escrita de éstas data del año 1.338. Se trata de un
mensaje de Rubenach, gobernador de la isla por aquel entonces, y se refirió a las cuevas con el nombre de “Cova Vella” (
cueva vieja).