Las
Cuevas del Drach es uno de los lugares imprescindibles que hay que ver en
Mallorca. Se formaron durante el periodo Miocénico y se cree que tienen una
antigüedad de entre 11 y 5 millones de años. Desde hace siglos llevan siendo uno de los grandes tesoros de la isla. Por ellas han pasado fenicios,
romanos y piratas.