Es de una belleza inmensa cueva del Drach, PORTO CRISTO

Entonces, desde la penumbra, surge el sonido etéreo de una barcaza con músicos tocando piezas clásicas. Es un momento mágico, casi irreal, que te eriza la piel. La experiencia culmina con un breve paseo en barca por el lago, deslizándote suavemente sobre las aguas cristalinas.
(24 de Mayo de 2025)