Situadas en la costa oriental de
Mallorca, concretamente en el
pueblo de
Porto Cristo, estas
cuevas constituyen uno de los principales atractivos turísticos, y son, sin duda alguna, unas de las más destacables de la isla, ya que presentan un desarrollo horizontal cercano a los 1.200 metros de longitud y una profundidad, en su cota máxima de 25 m. bajo la superficie.