El visitante podrá disfrutar también de la diferente y variada oferta gastronómica que ofrecen los
restaurantes,
bares y
cafeterías que van desde una cocina elaborada y de vanguardia a platos más tradicionales y típicos de
Mallorca. Con cuatro
bodegas dentro del término municipal,
Porreres es un
pueblo de visita casi obligada por los amantes del vino y de todo aquello relacionado con la enología. La mayoría con cita previa, ofrecen catas y visitas guiadas.