El
edificio se comenzó a construir en 1666 y fue proyectado por el maestro Oliver a instancias del párroco Gaspar Llompart y de los jurados de la Villa, a causa del aumento de población. La nave única se levanta amplia e imponente, cubierta por una
bóveda inicialmente de cañón y peraltada a raíz de la reforma de final del siglo XVIII. Ocho grandes
arcos sostenidos por pilastras dividen las
capillas laterales. La
parroquia tiene una joya muy valiosa, una
cruz procesional de plata.