Por diversas razones, durante el siglo XVII el corazón fue desmembrado y reubicado. Originariamente, estaba formado por sesenta y seis sillas, de las cuales se conservan treinta y dos en el corazón de la
iglesia de
San Francisco de Palma y veintidós en el corazón de la iglesia parroquial de
Porreres. Pero el templo va más allá de su sillería. La iglesia parroquial de Porreres ha sido considerada la
catedral de la part forana de
Mallorca por sus dimensiones y por su riqueza artística.