Caminar por el
centro histórico de
Porreres es como viajar en el tiempo. Sus
calles adoquinadas, flanqueadas por
edificios de
arquitectura tradicional mallorquina, te conducirán a la impresionante
iglesia de Nuestra Señora de la Consolación. Esta majestuosa construcción no solo domina el
paisaje urbano con su imponente
fachada sino que también alberga tesoros artísticos en su interior.