La carta de presentación de la
parroquia de
Porreres es, comúnmente, su sillería
gótica, considerada una de las obras maestras del
arte medieval mallorquín. Se conservan dos tramos de la sillería del corazón que encargó el
convento de
San Francisco de Palma al artista de origen barcelonés Macià Bonafè, en 1447.