La calidad de la tierra es apta para los cereales, el
almendro y la viña. En algunas épocas se ha cultivado también el azafrán y la producción de albaricoque ha sido durante décadas la actividad por la cual
Porreres se ha distinguido notablemente. La
piedra arenisca y la piedra, materias básicas de los diversos
monumentos religiosos que se alzan por todo Porreres, también son símbolos identificadores del
pueblo y han servido de alternativa al estancamiento actual del sector agrario.