Fundado en el siglo XIII,
Porreres ha sido testigo de siglos de cambios y evolución. El nombre del
pueblo proviene de la palabra latina "porrum," que significa puerro, y sugiere la presencia de cultivos agrícolas desde tiempos antiguos. La
historia de Porreres está marcada por la
agricultura, la producción de vino y la herencia cultural que ha perdurado a lo largo de los años.