Históricamente ligado al vino y a los albaricoques, el
pueblo destaca por su
arquitectura rústica, el Santuari de Monti-sion y la
iglesia de la Consolació, siendo un ejemplo destacado de la
Mallorca rural tradicional. En la isla mediterránea de Mallorca, entre
paisajes ondulados y
campos de viñedos, se encuentra el encantador pueblo de
Porreres. Este
rincón pintoresco, impregnado de
historia y cultura, es un tesoro oculto que vale la pena descubrir.