Si continuamos por la
calle del Temple llegamos hasta la
plaza de l'Almoina, pequeña plaza que constituye el
centro histórico por excelencia. En medio de la plazoleta se encuentra la llamada
fuente del Gallo. Esta fuente era el paro de las diligencias y también donde, por Sant Jaume, los palmeros hacían su
baile. Hoy, L'Almoina es el escenario del evento festivo por excelencia: el simulacro de los Moros y Cristianos (2 de agosto).