Descendiendo por la
calle del Roser Vell, a media calle nos encontraremos con lo que se llama la
plaza de l'Asolellador, antigua entrada principal del
pueblo. Aquí está el denominado Bebedero de
San Isidro. La calle Roser Vell llega hasta los
jardines Joan March; desde aquí y siguiendo por la calle Antoni Maura, se llega a la Plaça Major, sin duda alguna el centro neurálgico de la villa. Hoy rodeada de plataneros, ocupa parte de lo que fue
cementerio hasta 1821. La construcción de la Plaça Major se inició en 1854 y desde entonces ha sido remodelada en varias ocasiones.